In memoriam: Chiqui

Cómo llegaste, te fuiste. De imprevisto.

Cuando te vinieron a botar, aún bebé, creímos que no sobrevivirías. Pero lo hiciste. Enterrada en el gato que encontrases disponible, pasaste el invierno.

Mi hobbit. Se te olvidó pedir consejo a la manada. Alguno de los otros te habría dicho que no era apropiado jugar Frogger en la calle del frente.

Lo siento.

De verdad lo siento.

Espero que los once meses de paz que tuviste con nosotros, sean un beneficiosos para tu viaje.

Gracias por las alegrías Chiqui Strange.