Diana

Apenas ocho meses con nosotros, Diana, pero te acomodaste de maravilla entre tu familia gatuna. Mucho, quizás.

Me cuesta no sentir rabia contra aquel ser humano que decidió jugar con ustedes al tiro al blanco. Más cuando no ha sido un accidente. Primero Bagheera, ahora tu, Diana.

Lo siento, Diana. Lo siento.

Bien viaje, mi compañera de labores.
Bien viaje.